“lo importante es competir”

Bueno, deja mucho que desear esa frase, podría desmenuzarla un tanto, hablar de que en verdad es importante cooperar -según el caso, eh?-, o de que quizá en este mundo verdaderamente no existe progreso sin competencia, podría estudiar y citar numerosos filósofos, etc., hablar de que la naturaleza da el ejemplo tanto sea sobre competir o cooperar, etc.

Pero este artículo se disparó en base a lo que leía en otro blog que en líneas generales me parece bastante bueno, “…los deportistas, personas que se les intenta inculcar lo de “lo importante es competir”, pero, no nos engañemos, ninguno entrena solo con el objetivo de participar. Ellos buscan siempre, pero absolutamente siempre, ganar. Conseguir éxitos. Títulos. Medallas. trofeos. En definitiva, la gloria.”

Yo no soy profesional y juego mal al tenis, aunque juego bastante mejor al pingpong y entreno un tanto, me siento feliz de haber entrenado durante 5 años ya, sin alcanzar grandes logros -ganarle a mi profe de vez en cuando-, y de haber ido 2 años con casi nada de ganancias, y todas pérdidas: aprendí mucho.

Básicamente lo hago porque es divertido y sano hacer ejercicio, y generalmente quiero ganar, me suelo poner mal si pierdo -sobre todo si es porque yo jugué mal… dado que si el otro gana porque tiene un juego verdaderamente superior, no me molesta tanto.

Además, que a veces es necesario arriesgar más para probar una táctica, estrategia o técnica, y es mejor perder jugando el juego que queremos, que ganar con miedo o demasiado conservadurismo. A la larga, perder varios partidos intentando un juego superador, rendirá enormes beneficios.

Eso, no más… que me parece que se puede encontrar la felicidad incluso en perder (cuando pierdo sabiendo que hice lo que quería, me siento bien), y disfrutar de todos los matices.

 

 

 

 

Los berrinches de nuestros hijos: ¿debemos evitarlos?

Corto y claro: deberíamos evitar los malos momentos de nuestros hijos porque los amamos y queremos que sean felices ahora y en cualquier momento futuro. ¿O acaso no evitaríamos las lágrimas de nuestra pareja si pudiéramos? ¿No intentaríamos nosotros mismos pasar momentos felices en lugar de vivir con angustia, bronca, llantos?

“Berrinche” es una palabra confusa, se ha utilizado con desprecio o vaguedad con respecto a los niños para nombrar estados de ánimos diferentes, no merece la pena emplearla, a mi juicio, prefiero hablar de angustias, ira, llanto, descontrol emocional, tristeza, miedo.

Es decir que, ante la curiosa duda que tenemos los padres y madres en la actualidad sobre el descontrol emocional que viven nuestras hijas e hijos pequeños, sobre esas crisis de angustia, existe un fundamento crucial para intentar evitarlas que es aquel del amor, tan simple como suena, basado en la empatía, en el ponerse en lugar del otro. Pero si no fuera suficiente con ese argumento -el hecho de amar a nuestros hijos-, me parece evidente lo que dicen estudios científicos sobre sus efectos físicos negativos. O sea que básicamente el motivo para evitar un llanto prolongado en los bebés y en los niños pequeños tiene que ver con el amor maternal y el rechazo a hacerles daño.

De la teoría a la práctica, esto significa muchas veces tener que ser flexible y comprensivo, paciente, sacrificar placeres cotidianos, deseos personales, ser altruista, cultivar un carácter que nos permita ser amable, optimista y firme al mismo tiempo para soportar las presiones sociales y re-criarnos cuestionando el autoritarismo con el que fuimos educados nosotros mismos.

Los niños se angustian por muchos motivos, las frustraciones de su corta vida son diarias, por ejemplo: no poder saltar más alto, no poder volar (por ridículo que suene esto para un adulto), no saber leer, no entender todo lo que los adultos dicen, celos de una hermanita recién nacida, falta de compresión de los adultos, no poder jugar más con una amiga, o sentimientos tan básicos como el hambre, cansancio, sueño, pequeños o grandes dolores, etc. Durante el día, las frustraciones se van sumando y en un momento están al borde de explotar. ¿Debemos dejar que este desborde emocional ocurra, si la solución está al alcance de la mano?

Claro que los adultos podemos hacer cosas para que sus días sean menos frustrantes y que los miedos, tristezas, angustias o broncas no se sumen en esa bola de nieve emocional que termina en una avalancha de lágrimas, para que no existan dramas artificiales creados por nuestra negligencia o ignorancia: en un primer lugar, podemos aprender a ceder y a ser flexibles, les estaremos enseñando una valiosa virtud en un mundo defectuosamente rígido.

No quiero ser tan teórico, entonces pondré algunos ejemplos para graficar a qué me refiero con aprender a ser flexibles y ceder.

Supongamos que afuera la temperatura es de 17º C y nuestra hija quiere salir a pasear por la vereda en remera de mangas cortas… pensaremos que podría pescar un resfrío, pero ella no entiende, o no quiere entender que afuera la temperatura es menor que en el casa (23ºC), y quiere salir así… se angustia, le da bronca, va hacia la puerta de calle y grita que quiere salir en remera de manga corta. La madre tiene miedo, le dice que es mejor ponerse una remera más abrigada, o una campera, toma una y se la pone por la fuerza, la nena grita, llora, se enoja más y termina gritando con furia: el desborde ocurre… la madre la consuela, le explica con razonamientos lo que ella opina, la hija se va calmando.

Esta escena, que parecería normal y justificable para el mundo adulto -“la madre lo hizo bien, pensarán muchos”-, no es en mi opinión lo deseable.

El problema que veo allí es que la madre no respetó los tiempos de conocimiento y consciencia de su hija: si hubiera cedido y permitido salir a su hija afuera, aunque sea uno segundos, seguramente la niña, sintiendo la incomodidad del frío, hubiera vuelto al hogar para ponerse una campera o una remera más abrigada, con lo cual el beneficio era múltiple: no angustiarse en vano, protegerse del frío concretamente y aprender el hecho de abrigarse según la temperatura exterior.

Reflexiones sobre escolarización hogareña

Recomiendo leer el siguiente texto:

http://www.sqool.me/blog/61-que-es-desescolarizar.html

… sobre una parte del cual he realizado algunas reflexiones que siguen aquí:

¿Y qué hacemos con esto? Desde el aspecto práctico, todas estas teorías pedagógicas tienen ideas que nos parecen muy positivas que, dentro de nuestras posibilidades y limitaciones, las tomamos e incorporamos para enriquecer “nuestra propia versión de homeschooling”.

Eso de personalizar la educación me parece muy sano, y si tiene la menor cuota de opresión hacia sus hijos, parece lo ideal

Ahora: ¿por qué no sería sano también que otras personas no familiares los educaran, siempre y cuando fuera con libertad, amor y ética?

¿Y por qué no lo sería , también, compartir ese momento con otr@s niñ@s?

Por supuesto, un pedagogo seguramente va a decirnos que estas teorías pedagógicas funcionan como un todo y no pueden ni deben ser desarmadas y utilizadas sus piezas sueltas, que hacerlo es hasta “peligroso”: otra premisa pedagógica que consideramos falsa, tendenciosa y manipuladora.

Ellos, los pegagogos y/o maestr@s, adolecen de una falta fundamental: no sienten el amor profundo que sí siente una madre o padre por sus hijos, con lo cual la calidad educativa siempre será más pobre, partiendo de esa base. Aún así, se podría confiar en pedagogos verdaderamente amorosos que se ajusten lo más posible a “la verdad”.

Pienso que los pedagogos son personas formadas por sistemas estatales o privados opresivos que buscan resultados: ciudadanos para una nación, trabajadores para las empresas, participantes de una secta o religión, de una comunidad utópica, etc. En general, pienso que se enfrentan a la institución “familia”, y buscan un sujeto más socializado que pueda cumplir un rol económico determinado -que es útil a las “elites del poder” en última instancia-.

O sea que en ese sentido claro que la educación en su conjunto es manipuladora, porque no conduce al sujeto a ser libre y explotar libremente sus potencialidades ni reencontrarse con sigo mismo y con el otro en relaciones sanas (sin opresión), sino que lo educa o entrena en tanto y en cuanto sea funcional a un Estado, religión o a las empresas capitalistas -o socialistas autoritarias.

De modo similar, la televisión y la radio (estatal o privada) te producen y preparan como sujeto de consumo o persona consumista, sólo te necesitan para que sigas consumiendo lo que producen estados y empresas, o para que seas parte de la producción de mercancías materiales e intelectuales.

El software privativo, lo mismo: te brinda algún servicio siempre y cuando le brindes un beneficio económico al productor del software (ver publicidad o pagar licencias), que encima te impide estudiar cómo está hecho, mejorarlo y distribuir copias mejoradas a tus prójimos

El cine se comporta de modo similar, aunque pienso que hay más libertad artística y existen películas no manipuladoras en el sentido de “producir un sujeto consumidor de capital”, aunque sí en otros sentidos, quizá

Al momento que escribo esto, estamos leyendo Living Joyfully with Unschooling de la mamá unschooler canadiense Pam Laricchia. Sin ser una teoría formal, la modalidad unschooler ha desarrollado, con los años, argumentos muy válidos que consideramos que todos –escolarizados y no– deberíamos echarle un ojo. Coincidimos en muchos puntos que nos parecen más lógicos y nobles, con nuestra verdadera naturaleza humana, que las que proponen las teorías pedagógicas clásicas y alternativas, mucho más estructuradas y rígidas.

Eso de “nuestra verdadera naturaleza humana” es central.

En tal sentido ¿no vendría bien detallar mejor cuál es “nuestra verdadera naturaleza humana”?

¿Acaso los sistemas educativos y mediáticos de toda índole la ocultan?

¿Acaso nuestro rol en la naturaleza es el de reproducir la vida? ¿Esa es “nuestra verdadera naturaleza humana”?

Sin embargo, hay un área académica del que NO queremos desentendernos: porque como Pilar Baselga nos lo explica muy claramente en su conferencia “La Agenda Oculta de la Educación Obligatoria”, hay una razón concreta de por qué la educación y los medios, paralela y complementariamente, “se están degradando” –decimos– cuando, en realidad, somos nosotros los que nos degradamos al asistir a la escuela o al mirar televisión.

Aún no pude ver ese video, ¿juega el papel de fundamentación y argumentación casi central en el texto? (digo, lo central lo escriben uds, pero ese material quizá sea crucial, no?)

Lo que ocurre con las escuelas y con los medios no es una degradación por desgaste o saturación. Lo que está ocurriendo, es un manipulación deliberada de los contextos socioeconómicos para forzar a ambas a soportar graduales cambios que solo buscan empobrecernos a nosotros cultural, racional y espiritualmente.

Me parece una mirada un tanto inocente (o desmemoriada) ¿alguna vez las escuelas y los medios buscaron otra cosa? quizá con los ideales liberales de EEUU bajo los que comenzó nuestra educación en el sigo XIX, algo de “utopía” (o de buenos valores libertarios) quedaba en la misma… aunque lo dudo.

Pienso que la larga preparación histórica de la educación y sus cambios, va de la mano con lo que ocurre con los medios masivos de comunicación y de la informática, en esto, Christian Ferrer es muy útil ¿lo han visto?

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/subnotas/4905-614-2013-01-06.html

Repito, no es mera casualidad. Debemos sacarnos de la cabeza que el vergonzoso empobrecimiento de la televisión de las últimas décadas, es algo casual o que ocurre porque “es lo que la gente pide ver”.

Sumo citas (en este caso, sobre un libro de Ferrer) que servirían para profundizar y fundamentar los conceptos:

Para que existiera la televisión, o el cine, no bastó con la invención del aparato técnico, se necesitaban enormes transformaciones de la subjetividad que son muy previas. Por ejemplo, la construcción de la ciudad moderna como una metrópolis inabarcable por la experiencia, la proliferación de ilustraciones en las revistas, el uso de todo tipo de artefactos ópticos. Se necesitó además, acostumbrar a las personas a que el mundo no se les presentara de forma inmediata sino mediatizada. Y también se necesitó disponer de una fe perceptual en que lo que aparece en televisión es mas verdadero que lo que antes se mostraba de otra manera. Lo mismo pasa con Internet: no es posible conectarse si primero no se hubiera elevado la categoría de información a estatuto de saber. Más importante quizás, la categoría conceptual de “representación”, tanto en política como en el arte y el consumo de espectáculos, se volvió el modo de comprender nuestra relación con “la verdad”.

Y eso no es nuevo…
No, para nada, es un proceso que proviene del siglo XIX, la unificación del mundo mediante procesos comerciales y tecnológicos. El ideal de Internet, en última instancia, es el modelo “Benetton” de la década de 1990, una sociedad global donde todos los habitantes del mundo se entienden entre sí. Pero primero tiene que haber un cierto grado de aplanamiento antropológico para facilitar la interconexión, algo que también concernió a la unificación de pesos y medidas en el siglo XIX, sin la cual la expansión del capitalismo hubiera sido muy lenta.

¿Y cómo nace Internet, como decís, como una “voluntad de poder en sí misma”?
Es un fenómeno de masas, pero asimismo es un vehículo acelerador del capitalismo y del control sobre la población. Un gran movilizador de las finanzas, puesto que se amplía la esfera del consumo. Voluntad de poder significa que es voluntad de voluntad, que se potencia a sí misma. El cristianismo, cuando se expandió por el mundo, a través de la evangelización y la conquista, era una voluntad de poder en movimiento. La televisión en su momento también lo fue. Son fenómenos en los cuales se expanden e intensifican el control, el afán de lucro y la extroversión de las psicopatologías de masa. Es necesaria una mirada menos ingenua sobre las máquinas y los procesos técnicos, una mirada no ajena a la curiosidad pero también escéptica y alerta. ¿Qué ocultan, qué sostienen los aparatos? Esa es la pregunta que me parece importante.” (http://www.losinrocks.com/libros/christian-ferrer#.VfK-F1SSyts)

“Por ejemplo, la forma en que la palabra “confortación” –consolar y amparar a una persona devastada por la tragedia o acongojada por un revés de la fortuna– se licuó en la palabra “confort”: una serie de juguetes tecnológicos que sirven de colchón al sufrimiento del hombre ante las inclemencias de la vida industrial. “Medios y espectáculo ofrecen refugio y paliativo a infinidad de vidas dañadas, aunque la consecuencia de acostumbrarse a ellos es fomentar el hábito de ocuparse de las cosas no ocupándose de lo que es importante, es decir llevando adelante vidas que quizá se preferiría no repetir en una eventual reencarnación. Encontrar virtud en la adquisición de confort y el consumo de espectáculos es lo propio de una subjetividad asediada y adictiva, para la cual el domicilio funciona a modo de estuche protector””

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Entrevista-Christian-Ferrer_0_744525780.html

Otra:

“–Vivimos en una sociedad que trata de incluir a la mayor cantidad de habitantes en “esferas de inmunización”. La personalidad contemporánea está sentimentalmente muy poco preparada para los embates inevitables de la vida. Las sociedades antiguas tenían un contacto más continuo con el dolor y por lo tanto desarrollaban técnicas espirituales destinadas a administrarlo. El temperamento actual se aferra a todo tipo de muletas tecnológicas para poder sostenerse. “

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4905-2013-01-06.html

Unas citas más claras:

” La matriz técnica produce vulnerabilidad, esto es, inmunización, pues sin las comodidades, los entretenimientos, la farmacología, los espectáculos, en fin, las excitaciones programadas, nadie podría sostener su personalidad ni su cuerpo. No es solamente síntoma de progreso, o de mejoría en la calidad de vida, o promesa de resolución de antiguos problemas de la humanidad. El progreso técnico no solo coloca al ser humano en una posición dependiente de esos procesos sino, además, lo vuelve vulnerable a cualquier forma de vida que no esté organizada en función de ellos. En otras palabras, los hombres de las cavernas sufrían mucho menos que nosotros.”

http://www.losinrocks.com/libros/christian-ferrer#.VfK-F1SSyts

“Como la formación espiritual es precaria, cuando las personas se hallan a sí mismas en contextos dolorosos o frustrantes, se derrumban. Y entonces requieren de ayuda técnica, sea la farmacología, la cirugía estética, la constante oferta de espectáculos, o la conexión al ciberespacio. A menor fortalecimiento espiritual, mayor necesidad de blindaje técnico.”

http://www.losinrocks.com/libros/christian-ferrer#.VfK-F1SSyts

Todo lo contrario, una característica básica de los medios de comunicación es hacernos creer que nosotros somos dueños de nuestros pensamientos, nuestros gustos y nuestras decisiones. Mas aun, hay una actitud activa, deliberada y siniestra, de los principales medios de comunicación para bajar el nivel intelectual y crítico de todo lo que allí vemos, a la mente de un niño de 10 años, incluidos los programas para una audiencia adulta como son los periodísticos, los deportivos, los de chimentos o los (falsos) documentales.

Insisto, yo buscaria ejemplos sobre por qué existe esa “actitud activa, deliberada y siniestra”, intentaría dar más datos. Creo que aporté algunos…

Todos los productos creados por las principales productoras de cine, televisión, radio y medios gráficos, en el que participan con una silla en el Directorio, oscuros representantes de corporaciones transnacionales o del gobierno de turno y/o de la oposición, son concebidos con el objetivo de domesticar nuestra mente y evitar que piense por si sola.

De todos modos, creo que acá se le otorga demasiado poder “hipnótico” a los medios de comunicación

A nivel local, podemos identificar al Grupo Clarín, La Nación, TeLeFe. A nivel internacional Disney, Fox, Warner son claros ejemplos de medios tendenciosos y manipuladores. La principal y ÚNICA RAZÓN de esta necesidad manipuladora es simple: la domesticación de la población.

O lo que Ferrer llama “confortación”, ¿no?

Quizá en verdad todos estemos metidos en este problema, y la actitud de esos seres “siniestros” de los medios masivos de comunicación, quizá no sea muy diferente a la nuestra, los no emisores, los receptores… digo, si lo esencial es evadirse de las angustias existenciales, seguramente “ellos” los poderosos de los medios emisores, sufren similares problemas a los de los receptores. ¿No?

En este sentido, quizá todos seamos siniestros, manipuladores y manipulados

¿Cómo salir del sistema de manipulación, entonces?

Cambiando radicalmente de vida? Aceptando los límites de la existencia? Dejando de participar en los sistemas económicos? ¿Unirse en cooperativas integrales al estilo de la “cooperativa integral catalana” http://cooperativa.cat/es ?

Un poco de perspectiva histórica sobre los medios Pero debemos entender todo esto desde una perspectiva histórica: el cine nació como curiosidad, pero rápidamente fue adoptado como herramienta de propaganda, por las principales élites del mundo. Por caso, los banqueros de Estados Unidos impulsaron, luego de los primeros años inocentes del cine, el mayor cartel de productoras cinematográficas que agruparon bajo el ala de la Motion Picture Patents Company (MPPC) a partir de una patente de Thomas Alva Edison: este, un niño mimado de las élites norteamericanas banqueras y petroleras al que ayudaron a robar cientos de inventos de otros genios contemporáneos más altruistas, como Nikola Tesla, para crear el imperio de General Electric y controlar la industria de la energía eléctrica, las comunicaciones, el cine, y la televisión.

Aún si fuera así, “robar inventos” quizá sea muy bueno: toda cosa que pueda ser útil a la humanidad debería ser factible de ser replicada a costo 0 o casi 0, por ejemplo los libros, las ideas, las obras intelectuales en general… de lo contrario, los patentamientos impiden el desarrollo de la ciencia y las licencias privativas impiden el desarrollo del arte, filosofía, etc.

Lo malo es que ellos usaron esos inventos como forma de crear mercados y difundir su política ideológica capitalista, con fines de dominación del mercado mundial, contra el socialismo autoritario de la URSS (no digo que el comunismo autoritario fuera mejor, pero no logró ese poder de dominación mediante el cine), etc., una guerra económica en la cual las multitudes sufrieron y sufren los peores efectos.

Pienso que ese debe haber sido el motivo principal de EEUU para colonizar mentalmente al mundo mediante los medios masivos de comunicación: una guerra económica contra el “socialismo real” del siglo XX, apuntalada por una guerra cultural basada sobre todo en el Cine y la TV. Ahora el mercado mundial ya está casi totalmente montado, a nivel de que China -comunista autoritaria en su política de control social, capitalista en su economía general- es un engranaje más, al igual que la ex URSS.

Montando el show, sólo resta optimizarlo -y por lo tanto, degradar el producto final aún más. Pero el espectador degradado encima ya es un producto histórico de la dominación mediática y un adicto a contenidos embrutecidos -ej. extremo: los programas de chimentos. El consumidor, así, busca más basura para su cerebro (para lidiar con los sufrimientos de la existencia y de los producidos por la economía) y reproduce el sistema porque lo “sostiene”.

Desde una etapa temprana del cine, se han realizado numerosos estudios psicológicos y sociológicos que demostraron el enorme poder de adoctrinamiento y domesticación que tienen las imágenes en movimiento. Hasta la llegada de la televisión, el control de las masas en las urbes se ejercía con la radio, el cine y los diarios impresos.

Seguro, pero pienso q hay una diferencia entre el control local -que podrían hacer los peronistas, x ej.- y el control internacional -que en última instancia rige al control local, pero es diferente.

El tremendo impulso que tuvo la televisión desde sus inicios tenía mucho que ver con el interés de las élites de introducir este siniestro electrodoméstico en el living de cada hogar de familia, en virtud de sus ya comprobadas capacidades de controlar a las masas.

Algo que se ve actualmente en Argentina entre la puja Estado (y medios privados afines) vs Grupo Clarín

Casi podríamos decir que las democracias fundan su falsa libertad sobre la capacidad de domesticación y control de la población que, ellos bien saben que poseen, con la televisión. Hoy ese adoctrinamiento continúa y se refuerza a través de los videojuegos e Internet.

Casi… hay mucho más, sobre todo la educación estatal en todas sus formas: el sistema capitalista no se va a morder a sí mismo, en general. Produce sujetos capitalistas… somos nosotros, no gente externa… por eso la “solución” está en nosotros.

Como corolario de esto podemos deducir algo revelador: LA OPINIÓN PÚBLICA NO EXISTE. Las opiniones, para ser tales, se deberían fundar en observaciones imparciales realizadas por cada uno de nosotros

¿Por qué imparciales?

A mí me parece sano tomar partido por algo q vale la pena, ejemplo, el software libre, el vegetarianismo, las cooperativas, etc.

y con los argumentos propios de una mente formada y no intoxicada. Cuando las observaciones y los argumentos que posee la gente, se limita a la repetición del libreto dictado por los grupos de poder dominantes, entonces la opinión pública no es más que un rebaño de ovejitas balando aquello que el pastor les enseñó a balar.

¿Y qué ocurre con la educación? Y con la educación ocurre lo mismo. La educación esta siendo intervenida verticalmente,

¿Cuándo no lo fue? Siempre la educación de las multitudes fue algo elaborado por los poderosos con fines acordes a los sistemas políticos dominantes. No es que antes era “horizontal” y ahora vertical.

incluso a través de los “inocentes” diccionarios (!) que, con sus definiciones arbitrarias y limitantes de los principales conceptos abstractos (felicidad, libertad, paz, amor, soberanía, etc), encierran dichos conceptos en minúsculos cubículos mentales y no nos permiten ver el Universo que se expande por fuera de esas páginas y del que todos somos sus DUEÑOS.

No quiero sonar repetitivo pero… ¿lo pueden ver? ¿Pueden tomar consciencia de esto que explicamos en el párrafo anterior? Cuando ellos nos definen lo que es –por poner un ejemplo– la “felicidad” comprimen el concepto a una mera mímica de lo real y nosotros, al aceptarla pasivamente, sofocamos dicho término dentro de un escueto “corralito conceptual”.

Quizá esa idea anterior es un tanto paranoica. Los diccionarios pueden servir como inicio de algo, claro, son definiciones de partida… o convenciones para entendernos… en última instancia, ninguna palabra puede definir exactamente nada.

Pero todo el lenguaje es así… leí algo de Borges al respecto, sobre lo que significan las palabras… no era en la siguiente cita, pero la frase está acá:

“Yo tengo un poema sobre la luna en que llego a la muy trivial y prosaica conclusión de que el único modo de nombrarla es su nombre, es decir, la luna. Tengo un poema un poco más extenso sobre la luna también. Pero en cuanto a la metáfora, creo que no es esencial, y creo que si insinúa tiene más fuerza. Por ejemplo, mencioné a Kipling hace un rato, luego de recordar esta línea suya o de algún hindú citado por él. “Si no me hubieran dicho que era el amor, yo hubiera creído que era una espada desnuda”. Ahora, esa confusión es imposible. Para los hindúes es poética…”

http://extensiondigital.fpsico.unr.edu.ar/r-pasado-borges-poesia-n1-2008

Él dijo algo similar en otras entrevistas…

Ahora, ¿qué es la cosa de lo que habla esta frase?: “Si no me hubieran dicho que era el amor, yo hubiera creído que era una espada desnuda”?

Será algo para vos, y otra cosa para mí, y otra para otra persona…

Y creo que todos podemos ver los resultados de esta gigantesca manipulación social en nuestro seres queridos o, incluso, en nosotros mismos, que vamos automáticamente al trabajo, todos los días, durante años, hasta el fin de nuestros “días útiles”. Dejándonos “libres”, sí, cuando ya estamos viejos, mentalmente lastimados, por los años de cumplir con el sistema. O los niños, que van automáticamente a la escuela, todos los días, durante un mínimo de 12 años (!) para exprimirle y robarle toda la infancia y adoctrinarlo en la vida miserable que le tienen preparado.

Acá pienso que se puede reflexionar un poco más: ¿acaso uds no se salieron de ese círculo vicioso? ¿Acaso yo no he logrado criticar esto, y también me “abrí”?

Es decir: ¿no sería válido acaso concurrir a los usos y costumbres sociales de una época para tener más herramientas y antídotos contra los males sociales de esa misma época?

¿Cómo desarrollaría un niño la crítica de una sociedad en la cual no ha participado?

Ese es mi temor, con respecto a mis hijas (que no tengan suficientes herramientas para liberarse de los males sociales, si no participan/aprenden un poco en el malestar): pienso que pueden ser libres aún participando de las opresiones sociales actuales, y aprender a contrarrestarlas… es un proceso en el cual los padres podemos participar como guías, con claridad y firmeza en el propósito.

En resumen, la educación, los medios y la religión (de la que prefiero evitar decir mucho, por respeto a mis seres queridos que practican la fe católica) conviven y se combinan armoniosa, pero siniestramente, con el fin último de crear seres automáticos, sin conciencia, sin memoria a largo plazo, resilientes a las decepciones y a las denigraciones,

Eso va a tono con lo que opina Ferrer sobre la “confortación”

respetuosos de las normas aunque sean injustas, aplicados conocedores de medias verdades, consumidores adictos a alimentos que saben que son insalubres, aceptadores automáticos de consejos de profesionales con guardapolvo blanco, zombies fanáticos de transnacionales genocidas, histéricos defensores de causas sin sentido, pasivos perdonadores de instituciones saqueadoras, fieles seguidores de fallidos gobernantes crónicos, y, para el caso de alumnos de escuelas religiosas, cínicos creyentes de la tristísima e infantil falacia de que tras la muerte y como premio por padecer esa insensata vida programada, se van a sentar a la derecha de Dios Padre para ver cómo San Pedrito les hace chas-chas en la colita a todos los inmorales y corruptos que, aquí en la Tierra, le hicieron la vida imposible…

Ahora respiremos profundo y pausadamente… reconozco que los párrafos anteriores fueron terribles.

Sí, ojo que eso sobre la religión probablemente causará que algunos religiosos dejen de leer el texto… quizá no sea necesaria tanta catarsis, y se podría lograr algo más respetuoso con el lector, y más transformador y potente al mismo tiempo.

¿Por qué necesitamos una Revolución Educativa? Entonces… nos parece de lo más lógico que, con la desescolarización de nuestros hijos, busquemos exactamente lo opuesto a aquello que pretenden las élites del mundo, esto es: nutrir culturalmente a los niños en una visión globalizada del mundo, explorar y explotar todo el potencial racional y analítico de sus jóvenes mentes, estimular la curiosidad que poseen “de fábrica“, conservarles esa sensibilidad innata por TODA forma de vida en la Tierra, expandir su conciencia para que reconozcan su verdadero lugar en el orden de las cosas; todo, para sacarlos de las sombras que nos imponen las élites del mundo.

Y eso no se puede hacer aún escolarizándolos? De hecho yo mientras estaba en la secundaria tocaba el piano muy seguido, componía, teníamos una banda de rock con amigos, a pesar de lo terriblemente mediocre que era nuestra educación secundaria… y de chico en la primaria salía a jugar al fútbol, patinar, hacer de todo, y era bastante libre a pesar de lo acartonada q era la educación… y en la universidad la cosa fue mejor, nos ayudó a pensar un poco más por nosotros mismos y a criticar las bases de los sistemas opresivos… aunque ese no era el fin de la misma, claro. Esto que relato, lo han hecho muchos chicos y jóvenes: quizá lo esencial para tener un espíritu crítico y libre, es el complemento familiar que se hace de la educación… no?

Por lo tanto, verán que, para nosotros, la desescolarización no es solo sacar a los chicos del colegio para educarlos de una manera alternativa, no es solo un respeto por los tiempos de cada niño…

Para nosotros, con la desescolarización de nuestros hijos, llevamos a cabo el mas grande acto de rebelión que una persona común puede realizar contra los amos del mundo, con el fin último de liberar a nuestros niños de las cadenas mentales del sistema.

¿Pero eso no es otorgarle demasiado poder a las escuelas? Si los chicos naturalmente responden con más respeto y atención a sus padres y madres, que a sus maestr@s…

A mí nunca me pareció más válido algo que dijera una maestra durante la primaria y secundaria, que lo que dijeran mis padres… el problema, me parece, es cuando la familia apoya lo que se dice o hace en la escuela por parte de los docentes, y es cómplice de la opresión intelectual o de otra índole.

Y creemos que esta es la razón por la que, en aquellos países donde el homeschooling está creciendo como movimiento, comienzan a dictarse leyes que buscan reglamentar la modalidad con condiciones incumplibles o, directamente, prohibirla y perseguir como criminales a quienes la practican. Básicamente, es una cacería de brujas, con la que buscan asegurar la perpetuidad de las falacias del poder dominante, como lo fueron todas las cacerías de brujas.

Seguramente, por eso mismo pienso que hay que pensar alternativas, que pueden resultar aún más poderosas contra “el sistema”, como por ejemplo la participación crítica… eso podría incluso lograr más “rebeldes” ¿o no?

Consideramos que debemos tomar cada vez mas conciencia, día a día y sin pausa, de que vivimos en una de las épocas más oscuras de la historia humana, con una ciencia que reemplazó a la religión, pero que, lejos de ser una ciencia que busque potenciar a la Humanidad, de conocer nuestra conexión y nuestro lugar en el Todo; hoy nos aliena de nuestra Madre Tierra con un discurso falaz que solo busca controlar nuestra vida,

Más que a la ciencia, creo que te referís a la tecnología

La ciencia en sí es incorruptible en tanto y en cuanto busque la verdad… una cosa es “la ciencia” y otra cosa es lo que los medios dicen que hace la ciencia…

al tiempo que maximiza las utilidades de las corporaciones, para así continuar financiando sus guerras, con las que pretenden obtener el control total de los recursos del planeta, al tiempo que eliminan toda potencial amenaza.

Nuestro aturdimiento, pasividad y sumisión, les permite a las élites invisibles que hoy nos gobiernan a distancia, seguir succionando nuestra bioenergía, a través del trabajo que hacemos directa o indirectamente para sus grandes transnacionales, con el que están construyendo las “nuevas pirámides” de estos faraones modernos, como pareciera verse en ciudades como Astana, en Kazakhstan. Por supuesto, gracias a la falsa alegría con la que nos hipnotizan los medios, la máquina de la felicidad de Coca-Cola y las cajitas felices de McDonald’s, con suerte si logramos ver detrás de este grueso velo de mentiras.

Todos esos párrafos son muy buenos, se podría decir que el sistema capitalista -sin olvidar ni desmerecer lo malo del socialismo autoritario- reproduce su lógica hasta el último detalle/producto, el cual termina siendo el consumidor: un producto más.

En conclusión…

Todo esto, que sentimos que son realmente muchos motivos, no creemos que se resuelva desacademizando por completo a los niños, ni prohibiéndoles ver películas, ni apagando toda espiritualidad en sus vidas. Todo lo contrario, lo explicado hasta aquí, nos motiva a:

De acuerdo

buscar activamente métodos verdaderamente efectivos de academización en matemáticas, lengua, ciencias, artes y otros idiomas; enseñarles a tener una mirada crítica de todo lo que ven en cine, televisión e Internet, y guiarlos hacia una verdadera espiritualidad humana lejos de todos los rígidos y sofocantes dogmas religiosos.

Habría que definir qué sería esa verdadera espiritualidad, o verdadera búsqueda de la naturaleza humana

¿Cómo sabremos cuándo encontramos la “verdadera”?

En el próximo post, les vamos a contar un poco más en detalle qué valores humanos buscamos recuperar con nuestro homeschooling, por qué no nos interesa certificar estudios (aunque se deduce fácilmente con la nota de hoy) y por qué elegimos el método Kumon.

Hablando de todo un poco ¿En Argentina es legal la escolarización hogareña?

Fermín y Benjamín Tenti en Junín

Práctica de precalentamiento durante el 1er torneo de Tenis de Mesa de nivel profesional realizado en Junín, 8/8/2015

Tuvimos la suerte de que Joaquín Tenti trajo a sus 2 hermanos, además de a sí mismo, al torneo que organizamos desde Tenis de Mesa Junín.

Concurrieron deportistas de otras lejanas ciudades como Saladillo, Olavarría, Tandil y Azul, y también de la zona como Chacabuco y Chivilcoy, hubo buen ambiente y el Club Junín fue un marco agradable.

Más información:

http://www.laverdadonline.com/noticia-66012.html

la vulgaridad de las certezas

Pocos días atrás alguien me hizo ver, inesperadamente, que no era raro tener dudas, que más difícil era tener certezas. Entonces, como sin querer, debí reconocer mi debilidad.

Pienso que esto es verdad: fui descubriendo lentamente lo desagradable que es, a veces, aquella actitud de proponer certezas a todo el mundo, abiertamente… y cómo el tiempo destruye las verdades dejando en ridículo casi todo parecer humano.

Comencé estos escritos en Internet en 2008, siete años atrás y, si bien he tocado temas que en mi vida han sido cruciales, tales como el software libre, los planeadores de madera balsa, el amor y la naturaleza, siento aún que no he volcado mis dudas más profundas, o mis certezas más útiles… y aún lo haría si fuera vulgar brindar conceptos con inocente seguridad.

Estaría de acuerdo con Thoreau acerca de que una persona sólo puede escribir sobre sí misma, por más desagradable que pueda sonar, quizá este egocentrismo pueda ser humilde.

Necesito dejar para mis hijas y para cualquier persona curiosa que en el futuro quiera saber sobre mí, algún rastro en la red: me ocuparé de esto durante el tiempo que viene.

Si mis hijas quisieran estar cerca mío en unas décadas (no es una certeza, aún cuando por lo general los hijos quisiéramos que nuestros padres y madres jamás dejen este mundo), cuando mi presencia material fuera ya imposible y la naturaleza hubiera dicho su última palabra sobre mí, les diría que leyeran algún escrito de su padre.

Si en algún lado está el alma de un hombre o mujer, es en sus letras. Si he de creer en la existencia del espíritu, no encuentro mejor reflejo que el arte, y dentro de este, la escritura. Los humanos somos esencialmente lenguaje. No podré transmitir la calidez de una caricia, un abrazo o un beso, tampoco la seguridad de estar cerca, pero la lógica de mi mente, mi alma, mi cerebro y/o mi espíritu se encuentra casi intacta en estas letras.

Quizá el principal valor humano que debamos cultivar sea el coraje: es la actitud que nos permite revolucionarnos interna y externamente. Sin coraje, difícilmente pudiéramos mantener la “firmeza de carácter” de la cual hablaban Nietzche y Camus:

Este mundo está envenenado de desgracias en las que parece complacerse. Está enteramente librado a ese mal que Nietzsche llamaba espíritu de torpeza. No colaboremos con nuestra ayuda. Es vano llorar por el espíritu; basta con trabajar por él. Pero, ¿dónde están las virtudes conquistadoras del espíritu?. El propio Nietzsche las ha enumerado y caracterizado como enemigos mortales del espíritu de torpeza, Para él son la firmeza de carácter, el gusto, el “mundo”, la clásica felicidad, la dura altivez, la fría frugalidad del sabio. Hoy más que nunca son necesarias estas virtudes y cada cual puede escoger aquella que más le convenga a su naturaleza. Frente a la enormidad de la partida en que nos hallamos empeñados no olvidemos en todo caso la firmeza de carácter. No me refiero a aquélla que en los estrados electorales acompaña el fruncimiento de cejas y a las amenazas, sino a aquella que resiste a todos los vientos del mar en virtud de su blancura y de su savia. Ella es la que en el invierno del mundo prepara el fruto”. (Camus, Albert. “El Verano”/ “Bodas”. Buenos Aires. Sur (Índice). 1970. –)

La crianza es la mejor revolución posible

Boceto:

Si ponemos nuestro tiempo de vida en perspectiva, veremos que es un breve lapso en la historia de cientos de miles de años de humanidad: una generación sustituye a la otra, y así los buenos y malos tratos se van transmitiendo de padres a hijos. Vale decir que las opresiones y libertades se transmiten de generación en generación. Esto parece obvio y sencillo, pero hasta las personas más bondadosas cargan consigo costumbres opresivas/violentas que desatan durante la crianza de sus propios hijos.

Romper el ciclo de transmisión de las opresiones sería el método más efectivo para crear sociedades liberadas del miedo, la violencia y la opresión en general, por medio de la búsqueda de la verdad y la vivencia del amor. Esta revolución de amor y paz debería ocurrir en cada persona, familia y grupo social de cualquier clase.

Nacemos con un legado genético producto más que nada de la gran historia previa a las sociedades modernas, el cual se manifiesta en actitudes que han sido un medio de supervivencia de la especie, pero son aquellas buenas actitudes como el amor y el respeto las que han primado sobre las más “negativas” como los celos naturales, la obediencia o la competitividad, al menos en la transmisión genética general: un bebé o niño que no es tratado con autoritarismo y violencia se mostrará siempre más bondadoso que el entorno económico-social opresivo en el cual se mueve. Es decir que las conductas opresivas en el ser humano son mayoritariamente un producto social y cultural que puede ser desactivado: durante milenios, no hemos necesitado ser ni amos ni esclavos para sobrevivir como especie.

Claro que no estoy proponiendo que todo el mundo tenga hijos: es importante que aquellas personas que no sientan el deseo o la curiosidad, no sean padres y no arruinen la vida de sus hijos si no van a realizar un esfuerzo por mejorarse a sí mismos ni brindar amor incondicional.

El capitalismo, el socialismo autoritario o cualquier otro sistema opresivo se alimenta de personas que mayormente no valoran realmente sus libertades esenciales porque las han perdido durante una crianza carente de apego, amor y libertad, sea por ignorancia o por lo que fuere que hizo que sus padres repitieran las historias violentas que recibieron a su vez de sus propios padres, presionados por sistemas opresivos que incentivan a cada minuto el autoritarismo y la violencia.

Por ejemplo, para los socialistas libertarios no sería suficiente proponerse superar el capitalismo por un sistema más libre, igualitario y democrático, si al mismo tiempo no establecemos la libertad en nuestras familias ahora mismo (mejores tratos, más libertad, más respeto y amor), si nuestros hijos no son ese germen de paz y amor que deseamos para el mundo, el cambio no se producirá jamás. Nunca habrá un mundo libre con hijos criados para ser obedientes.

Volcar demasiadas energías en intentar liberar ya mismo a las personas oprimidas no tendría demasiado sentido práctico si no se enfocara la actividad puntualmente donde más futuro tiene, poner el foco en la liberación de la crianza y la educación temprana podría ser más exitoso y constructivo. Por eso las personas en posición de ser padres y madres tienen al menos una doble tarea: liberarse a sí mismas de las imposiciones del sistema -laborales, económicas, culturales, ideológicas, familiares, hereditarias, de su propia crianza, etc.- y al mismo tiempo liberar a sus hijos.

Una forma de establecer esto en la vida cotidiana es reducir las horas de trabajo y dedicar a los hijos el mayor tiempo posible, sobre todo mientras son muy pequeños: tal decisión ya es en sí algo revolucionario. En todo caso, sería más lógico trabajar menos, ganar menos dinero, responder menos a los jefes y a los sistemas, llevar una vida más humilde (o ganar más dinero de cualquier otra forma que no implique servidumbre) pero pasar más tiempo con los hijos para poder brindarles todo nuestro amor.

La lactancia materna a demanda y prolongada, la crianza con apego, amor e indulgencia (permisividad sin negligencia), serían las formas más coherentes de criar personas libres, respetuosas, pacíficas, o sea: revolucionarias en el sentido más profundo, inmersas en sociedades y sistemas que proponen todo lo contrario: odio, violencia, dominación, competencia, etc.

En este contexto, la construcción de familias no-autoritarias (en lugar de la destrucción de la familia, sea por autoritarismo, negligencia, ideología o ignorancia) es vital.

El objetivo principal de la crianza/educación sería el de no generar opresores ni oprimidos y, si el amor triunfa en sus vidas, producirán grupos sociales con firme voluntad de colaboración y construcción de la paz y la bondad, seres capaces de bucear en su interior y prestar atención a sus propios deseos, conectados también con lo que está ocurriendo al prójimo.

La producción cultural en todas sus formas éticas sería el método principal, junto con la práctica concreta de la paz y el amor en la vida cotidiana, para llegar a aquellos padres y madres que hoy en día se encuentran criando futuros esclavos o amos, intentando sembrar allí un nuevo bosque libre.

Autores recomendados:

Laura Gutman

Carlos Gonzalez

Libro: “Bésame mucho”