Apuntes sobre alcohol y mujeres

“Los esposos eran más propensos a consumir alcohol que las mujeres, aunque éstas expresaron sentirse insatisfechas con su matrimonio si ellas lo hacían y sus maridos no.

“Lo que más llama la atención es que, en esta amplia base de estudio, formada por mujeres modernas —que usan con soltura las nuevas tecnologías y no tienen problema en dar sus datos para controlar mejor su vida sexual— la mayoría reconocen que el alcohol les ha impulsado a tomar decisiones de las que se arrepintieron.

Como es algo propio de los jóvenes, cuando salen se sienten menos viejos. El imperante culto a la juventud, asegura Tamayo, hace que gente cada vez más mayor trate de comportarse como los chicos de 20 años: “Aparentar ser joven y mostrarse juvenil es un valor en auge, que tiene su contrapunto en el rechazo a envejecer y a los signos que lo delaten”. Y no salir de fiesta es uno de ellos.”

“El estudio lo llevaron a cabo las universidades de Glasgow y Saint Andrews, y sus datos revelaron que tanto mujeres como hombres encontraron un 25% más atractivo a los individuos del sexo opuesto cuando habían consumido alcohol en comparación con los sujetos que no bebieron.”

 

 

 

 

Té de guayaba y sus beneficios para la salud

Durante esta semana mi familia enfermó de gastroenteritis y las astringentes hojas de guayaba ayudaron a aliviar sus síntomas, por lo cual me puse a estudiar qué otros beneficios para la salud tendrían según varios estudios científicos.

Las hojas de guayaba son tan medicinalmente útiles como la fruta de esta especie. Están llenas de antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos e incluso taninos que pueden tener beneficios significativos para la salud, desde el tratamiento de problemas de estómago hasta enfermedades crónicas como el cáncer.

 

Al igual que la popular fruta tropical se puede hacer en bebidas, mermeladas, y otros alimentos, sus hojas también son consumidas.

Si bien en Argentina esta no es una fruta muy conocida, en el Barrio Chino en Capital Federal se puede conseguir, o también algunos viveros por Mercadolibre venden las plantas e incluso las hojas.

Se pueden preparar para hacer un té, por ejemplo, que libera sustancias beneficiosas como la vitamina C y flavonoides como la quercetina. Los estudios científicos han documentado las cualidades saludables de las hojas de esta “superfruta”:

Diarrea

Beber té de hoja de guayaba, tomar su extracto en cápsula, o agregar unas gotas de aceite esencial a una taza de agua tibia puede ayudar a aflojar los intestinos para tratar la diarrea. En un estudio de 2008 publicado en el Journal of Smooth Muscle Research, los investigadores buscaron probar las propiedades antidiarreicas de las hojas de guayaba en ratas. Ellos encontraron que el extracto era capaz de retrasar el inicio de la diarrea inducida por el aceite de ricino, disminuir la frecuencia de la defecación y reducir la gravedad de la diarrea en las ratas. La ciencia comprobó la efectividad de lo que los pueblos originarios como los guaraníes solían hacer desde hace siglos con esta especie.

 

Obesidad
Mientras que la guayaba es alta en fibra y tiene un índice glucémico bajo, haciéndole un suplemento útil para la pérdida del peso, las hojas de la guayaba y su extracto pueden también ayudar. Hacen esto inhibiendo los almidones complejos de la conversión en azúcares. Típicamente, el azúcar es metabolizado por el hígado donde se convierte en grasa, y luego se secreta en la sangre. Esto es lo que contribuye al aumento de peso.

 

Diabetes
El alto contenido de fibra en la guayaba puede ayudar a controlar la diabetes al disminuir la absorción de azúcar en la sangre. Pero el extracto de hoja de guayaba puede prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2, según un estudio de 2010 publicado en la revista Nutrition and Metabolism. Los autores del estudio utilizaron el té de hojas de guayaba, que ha sido aprobado como uno de los alimentos para usos específicos de la salud, y ahora está comercialmente disponible en Japón y otros países como Brasil. Esto enfatiza la importancia de cómo un compromiso para controlar los niveles de azúcar en la sangre puede prevenir la diabetes tipo 2.

El Dr. Revathi Sundaramurthy, médico de iCliniq.com, apoya el uso de la guayaba para diabéticos. “La guayaba tiene un índice glucémico bajo, incluso los pacientes diabéticos pueden consumir guayaba, lo que evita la fluctuación en los niveles de insulina y glucosa”, dijo a Medical Daily en un correo electrónico.

Colesterol alto

Tomar regularmente la hoja de guayaba durante meses puede ayudar a reducir el colesterol LDL (malo) y los triglicéridos sin ningún efecto secundario, de acuerdo con el estudio de 2010 mencionado de Nutrición y Metabolismo. Comer la fruta también puede proporcionar los mismos beneficios que la hoja de guayaba, ya que sólo tiene 0,1 gramos de grasa saturada y 0,2 gramos de grasa no saturada, de acuerdo con el USDA. Con tan bajos niveles de esta grasa, no es de extrañar que la guayaba ayude a reducir el colesterol.

 

Cáncer gástrico
El extracto de hoja de guayaba es tan potente que tiene el potencial de tratar a los pacientes con cáncer gástrico (estómago). Sus propiedades anticancerígenas y antitumorales provienen de compuestos como el licopeno, quercetina y vitamina C, que actúan como antioxidantes para neutralizar los radicales libres en el cuerpo. Un estudio de 2011 publicado en la revista Food Chemistry encontró que cuando el extracto de la planta se consume conduce a la apoptosis, o las células de cáncer gástrico atacándose a sí mismas.

El uso de la guayaba en su forma de aceite esencial también puede producir actividad anticancerígena en el cuerpo. Un estudio de 2006 publicado en la revista Cancer Letters reveló que los aceites esenciales de la guayaba podrían retardar la actividad de cáncer en pacientes con cáncer de estómago, debido en parte a su rica concentración de nerolidiol, cariofileno, beta bisabolene, p-selineno, aromandreno, taninos, beta sitosterol, leucocyanidins , y triterpenoides.

 

Cancer de prostata

El alto contenido de licopeno de las hojas de guayaba es vital para combatir el cáncer, como el de mama, próstata y el oral. Sus propiedades contra el cáncer ayudan a inhibir la producción de andrógenos, que es la hormona masculina responsable del crecimiento de células en algunos tipos de cáncer de próstata, según un estudio de 2012 publicado en la revista Cancer Prevention Research.

Además, Sundaramurthy dice que el fruto es igual de bueno en la prevención del cáncer, y atribuye su eficacia a su contenido nutricional.

“La guayaba es rica en vitamina C, A, antioxidantes y licopeno, ayuda en la prevención del cáncer de próstata y otros tipos de cánceres”, dijo a Medical Daily.

Consulte con su médico antes de usar la guayaba como un sustituto para tratar estas condiciones de salud, normalmente no se deben abandonar otros tratamientos. Este artículo es informativo y no pretende recomendar ningún tratamiento médico ni asegurar la eficacia del mismo, aún cuando existan estudios científicos a su favor.

“lo importante es competir”

Bueno, deja mucho que desear esa frase, podría desmenuzarla un tanto, hablar de que en verdad es importante cooperar -según el caso, eh?-, o de que quizá en este mundo verdaderamente no existe progreso sin competencia, podría estudiar y citar numerosos filósofos, etc., hablar de que la naturaleza da el ejemplo tanto sea sobre competir o cooperar, etc.

Pero este artículo se disparó en base a lo que leía en otro blog que en líneas generales me parece bastante bueno, “…los deportistas, personas que se les intenta inculcar lo de “lo importante es competir”, pero, no nos engañemos, ninguno entrena solo con el objetivo de participar. Ellos buscan siempre, pero absolutamente siempre, ganar. Conseguir éxitos. Títulos. Medallas. trofeos. En definitiva, la gloria.”

Yo no soy profesional y juego mal al tenis, aunque juego bastante mejor al pingpong y entreno un tanto, me siento feliz de haber entrenado durante 5 años ya, sin alcanzar grandes logros -ganarle a mi profe de vez en cuando-, y de haber ido 2 años con casi nada de ganancias, y todas pérdidas: aprendí mucho.

Básicamente lo hago porque es divertido y sano hacer ejercicio, y generalmente quiero ganar, me suelo poner mal si pierdo -sobre todo si es porque yo jugué mal… dado que si el otro gana porque tiene un juego verdaderamente superior, no me molesta tanto.

Además, que a veces es necesario arriesgar más para probar una táctica, estrategia o técnica, y es mejor perder jugando el juego que queremos, que ganar con miedo o demasiado conservadurismo. A la larga, perder varios partidos intentando un juego superador, rendirá enormes beneficios.

Eso, no más… que me parece que se puede encontrar la felicidad incluso en perder (cuando pierdo sabiendo que hice lo que quería, me siento bien), y disfrutar de todos los matices.

 

 

 

 

Los berrinches de nuestros hijos: ¿debemos evitarlos?

Corto y claro: deberíamos evitar los malos momentos de nuestros hijos porque los amamos y queremos que sean felices ahora y en cualquier momento futuro. ¿O acaso no evitaríamos las lágrimas de nuestra pareja si pudiéramos? ¿No intentaríamos nosotros mismos pasar momentos felices en lugar de vivir con angustia, bronca, llantos?

“Berrinche” es una palabra confusa, se ha utilizado con desprecio o vaguedad con respecto a los niños para nombrar estados de ánimos diferentes, no merece la pena emplearla, a mi juicio, prefiero hablar de angustias, ira, llanto, descontrol emocional, tristeza, miedo.

Es decir que, ante la curiosa duda que tenemos los padres y madres en la actualidad sobre el descontrol emocional que viven nuestras hijas e hijos pequeños, sobre esas crisis de angustia, existe un fundamento crucial para intentar evitarlas que es aquel del amor, tan simple como suena, basado en la empatía, en el ponerse en lugar del otro. Pero si no fuera suficiente con ese argumento -el hecho de amar a nuestros hijos-, me parece evidente lo que dicen estudios científicos sobre sus efectos físicos negativos. O sea que básicamente el motivo para evitar un llanto prolongado en los bebés y en los niños pequeños tiene que ver con el amor maternal y el rechazo a hacerles daño.

De la teoría a la práctica, esto significa muchas veces tener que ser flexible y comprensivo, paciente, sacrificar placeres cotidianos, deseos personales, ser altruista, cultivar un carácter que nos permita ser amable, optimista y firme al mismo tiempo para soportar las presiones sociales y re-criarnos cuestionando el autoritarismo con el que fuimos educados nosotros mismos.

Los niños se angustian por muchos motivos, las frustraciones de su corta vida son diarias, por ejemplo: no poder saltar más alto, no poder volar (por ridículo que suene esto para un adulto), no saber leer, no entender todo lo que los adultos dicen, celos de una hermanita recién nacida, falta de compresión de los adultos, no poder jugar más con una amiga, o sentimientos tan básicos como el hambre, cansancio, sueño, pequeños o grandes dolores, etc. Durante el día, las frustraciones se van sumando y en un momento están al borde de explotar. ¿Debemos dejar que este desborde emocional ocurra, si la solución está al alcance de la mano?

Claro que los adultos podemos hacer cosas para que sus días sean menos frustrantes y que los miedos, tristezas, angustias o broncas no se sumen en esa bola de nieve emocional que termina en una avalancha de lágrimas, para que no existan dramas artificiales creados por nuestra negligencia o ignorancia: en un primer lugar, podemos aprender a ceder y a ser flexibles, les estaremos enseñando una valiosa virtud en un mundo defectuosamente rígido.

No quiero ser tan teórico, entonces pondré algunos ejemplos para graficar a qué me refiero con aprender a ser flexibles y ceder.

Supongamos que afuera la temperatura es de 17º C y nuestra hija quiere salir a pasear por la vereda en remera de mangas cortas… pensaremos que podría pescar un resfrío, pero ella no entiende, o no quiere entender que afuera la temperatura es menor que en el casa (23ºC), y quiere salir así… se angustia, le da bronca, va hacia la puerta de calle y grita que quiere salir en remera de manga corta. La madre tiene miedo, le dice que es mejor ponerse una remera más abrigada, o una campera, toma una y se la pone por la fuerza, la nena grita, llora, se enoja más y termina gritando con furia: el desborde ocurre… la madre la consuela, le explica con razonamientos lo que ella opina, la hija se va calmando.

Esta escena, que parecería normal y justificable para el mundo adulto -“la madre lo hizo bien, pensarán muchos”-, no es en mi opinión lo deseable.

El problema que veo allí es que la madre no respetó los tiempos de conocimiento y consciencia de su hija: si hubiera cedido y permitido salir a su hija afuera, aunque sea uno segundos, seguramente la niña, sintiendo la incomodidad del frío, hubiera vuelto al hogar para ponerse una campera o una remera más abrigada, con lo cual el beneficio era múltiple: no angustiarse en vano, protegerse del frío concretamente y aprender el hecho de abrigarse según la temperatura exterior.